BATALLA DE ACONCAGUA
 
La derrota sufrida por los picunches en la ribera del río Mapocho enardeció los ánimos y el distanciamiento de aborígenes y peninsulares fue total. Valdivia sintió que su afianzamiento era definitivo en la región y Michimalonco pensaba que su anterior derrota sería vengada expulsando a los invasores y  reunió una gran fuerza en los cerros de Chillox (Quillota) para abalanzarse sobre la novel ciudad de Santiago, cuando los hispanos descubrieron el plan cayeron por sorpresa sobre los indios, que repuestos de la confusión estuvieron a punto de alzarse con la victoria, la que no fue posible cuando la caballería entró en acción provocando el desbande al hacer prisionero el cacique Michimalonco, quien tomó una actitud calcada con a la tomada por Atahualpa años atrás en el Cuzco, al ofrecer a los españoles revelarles la ubicación de la mina de oro de Marga Marga a cambio de la libertad de él y sus hombres.
Encantados quedaron los conquistadores con el valioso trueque , porque al fin encontraban oro en Chile y ellos tenían la posibilidad de ser ricos y ver coronados tantos sacrificios.