LOS PASCUENCES
 
El origen de los habitantes de esta legendaria isla es un enigma, al igual como lo son sus colosales tolomiros o moais que la pueblan desde tiempos inmemoriales.
No existe en el mundo un espacio de terreno tan minúsculo (179 kilómetros cuadrados) que tenga una leyenda tan fabulosa e interese a tantos científicos de todo el orbe, que han hecho una infinidad de estudios, tratando de descifrar los misterios que la cubren y los escritores e historiadores no se quedan atrás editando volúmenes con el mismo fin.
Te Pito T e Henua que quiere decir “Ombligo del Mundo, es uno de los nombres más antiguos que tiene la isla, al narrar que el actual Océano de Pacifico no es mas que una cicatriz que quedó en la tierra cuando se desprendió la luna de nuestro planeta, dejando al descubierto  su ombligo (Isla de Pascua) desde seis mil metros de profundidad.
Según la tradición oral Moto Matua el primer rey de la raza actual al llegar a Pascua traía varias varillas con la historia de su pueblo “las rongo rongo “ a las que se le fueron agregando nuevas tablillas en las que se cuentan los acontecimientos de su nueva vida.
La verdadera historia de Rapa Nui y sus leyendas solo se sabrá cuando se descifren algún día estos escritos. Muchos se preguntan ¿ Cómo es posible que ningún nativo pueda descifrar la simbología de los rongo rongo?. La respuesta es muy triste. En 1862 llegó a sus costas un barco de cazadores de esclavos, capturando uno mil pascuenses, los que fueron vendidos en el Perú para trabajar en las guaneras. Allí fueron diezmados por las epidemias y los malos tratos y gracias a las gestiones humanitarias de los misioneros de Tahití y la embajada de Francia en Lima, pudieron ser repatriados desde el Perú solo quince sobrevivientes que habían adquirido los gérmenes de pestes como la lepra.
Ellos contagiaron a la población de mas de cinco mil habitantes que tenía la isla antes de la captura de los esclavos, muriendo toda su clase sacerdotal y el  97,8 por ciento de sus pobladores de los que sobrevivieron solo ciento once personas de esta tragedia que enlutó a Rapa Nui. Isla que pudo vivir en paz y sin el miedo de ser atacada por delincuentes internacionales a partir del 9 de septiembre de 1888 cuando el capitán de la Armada Nacional, don Policarpo Toro la anexó a Chile, país que le a ofrecido seguridad y progreso para siempre a sus habitantes.