BATALLA DE MILLARAPUE
 
El 30 de noviembre de 1557 el toqui Caupolican al mando de los araucanos atacan el fuerte de Millarapue, construido en la Ensenada del Carnero, al norte de Lebu el que los españoles tenían artillado y protegido por una selecta guarnición que comandaba don García Hurtado de Mendoza . . La batalla se inició al despuntar el alba con descarga de artillería que ocasionó bajas entre los aborígenes, que seguían avanzando. Cuando se encontraban a unos 300 metros del fuerte se silenciaron los cañones, dando paso a la carga de caballería, la que fue repelida usando las enseñanzas dejadas por Lautaro.
Superada esta, se envió a la infantería que recibió a los indios con cargas de arcabuz. Pero los araucanos seguian su avance arengados por Galvarino, quien solo 22 días antes habia sufrido la amputación de ambas manos en la batalla de Lagunillas. Cual no sería la impresión de
Hurtado de Mendoza al verlo que exclamó ¡Ahora comprendo lo dificil que a resultado para la corona el conquistar para el rey estas inhospitas tierras!. Acto seguido ordeno cargar a todas sus fuerzas a la vez y disparar a discreción las armas disponibles. Caballería, infantería, cañones y arcabuces entraron en acción. Los indígenas no pudieron resistir un contra ataque de tal envergadura y se retiraron dejando 800 muertos y centenares de prisioneros, entre ellos Galvarino “El mártir de Lagunillas” el que aun con sus muñones ensangrentados, fue conducido a la presencia de Hurtado de Mendoza, quien en voz baja, ordenó que se le ahorcara. Así encontró la muerte este legendario guerrero araucano, que tantas muestras de valor y heroísmo dejó al pueblo chileno de todas las épocas.