| El 16
de enero de 1563 unos ocho meses después del último sitio del Fuerte de
Arauco, avanzaba una columna española al mando de don Pedro de Villagra, el
mismo jefe que estuvo tres veces sitiado por los aborígenes en ese fuerte,
por lo tanto estaba consiente de los peligros que acechaban en cualquier
rincón de ese indómito territorio. Pero era necesario visitar a las familias
indígenas y darles a conocer lo beneficioso que era para todos el mantener un
clima de paz. También a veces había que dar batidas a grupos de indígenas
rebeldes que solían enfrentarlos, manteniendo de esa forma en constante
alerta a los castellanos. Eso era precisamente lo que estaba haciendo este
escuadrón hispano, cuando al llegar a Catiray fueron interceptados por una
numerosa guerrilla araucana, trabándose en un sangrienta lucha donde los
españoles perdieron 42 hombres debiendo emprender la retirada en franca
derrota hacia el fuerte de Arauco llevando varios heridos. |
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