ASALTO DE VALDIVIA
 
La derrota sufrida en Quilacoya no amilanó al cacique Pelantaro y decidió rehabilitarse y vengarse de esa derrota. Para ello cambio su estrategia en noventa grados, decidiendo no atacar Concepción y dirigir su accionar hacia Valdivia que por mucho tiempo vivía en paz.
Pelantaro planificó el ataque a esta última ciudad con toda calma, sin dejar pasar un solo detalle, al igual como lo hubiera hecho el mas sagaz estratega moderno.
Sus espías corrieron la voz de que se lanzaría un violento ataque con miles de hombres sobre Concepción con el animo de hacerla desaparecer. Mientras tanto Pelantaro con cuatro mil guerreros marchaba hacia el sur en demanda de Valdivia a la que llegó el 26 de noviembre de 1599 procediendo a tomar por asalto la población, que se defendió bravamente. Aunque  pronto fueron superados por la avalancha indiana que tomó posesión de la población después de dar muerte a mas de mil españoles y tomar centenares de prisioneros. Desde entonces Valdivia fue despoblada hasta que don Antonio Toledo de Leiva la repobló en 1645.