| LA GUERRA DEFENSIVA | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El padre jesuita Luis de Valdivia tenía mucha influencia en la corte española y su contacto con el rey no era difícil. Aprovechando este camino influyo para que se pusiera termino a la horrorosa Guerra de Arauco, que tantas vidas costaba a ambos bandos y al que había que destinar el 10 % de todos los ingresos provenientes de América para financiar un conflicto que no tenia visos de terminar, por el contrario cada año se acrecentaba la crueldad por los atropellos de los encomenderos, que trataban a los indios con bajezas. Usándolos en quehaceres domestico, que estos detestaban. Pero lo que realmente reventaba a los mapuches era llevar en angarilla a las damas a misa o a visitar sus amistades, prefiriendo ser azotados antes de cumplir tan humillante labor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El padre Luis de Valdivia decía, que si se libertaba a los prisioneros, no se les quitaba mas el ganado y alimentos, no obligándoles a ejecutar trabajos detestables y dándoles un trato justo iniciando una campaña de evangelización en su territorio la paz sería total. Sobre esa base organizó un parlamento el Paicaví en el que canjeo prisioneros, dio regalos a los indígenas instándolos a escuchar los beneficios de su plan y la necesidad de que aceptaran la fe cristiana. Los indios temerosos creyeron a media las palabras del buen sacerdote. Tal vez él era sincero, pero muchos de sus compatriotas enceguecidos por sus ambiciones de riqueza, actuaban en forma totalmente opuesta, desafiando las palabras reales que exigían pleno apoyo a la Guerra Defensiva . | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Pese a las dificultades encontradas y quizás con un poco de temor el padre Valdivia siguió adelante, consiente de que los indios lo que realmente querían, era su libertad y que los españoles abandonaran el país. Pero igual envió a tres misioneros a evangelizar las tribus, ellos fueron los sacerdotes jesuitas Horacio Viechi, Martin de Aranda y Diego de Montalvan, quienes no fueron comprendidos por los indios, si no que fueron tratados como espías enviados por los odiados huincas, que querían crucificarlos igual que al “cona” que llevaban en la cruz, (se referían a Cristo crucificado) y luego de ser sometidos a proceso fueron condenados a morir. Las trágicas muertes encontradas por estos mártires de la fe, desvirtúo todos los buenos propósitos de los jesuitas, obtando los conquistadores por seguir el único camino posible que quedaba. ¡ La guerra total ¡. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||