LA GUERRILLA DE NUBLE E ITATA
 
Los atropellos de los encomenderos en esta región fue la causa de que se cubriera de sangre, penas y angustias que fácilmente pudieron evitarse, si el Marquez de Baiden  hubiera obligado al capitán Bravo de Saravia a respetar a la familia del cacique Inaqueupo. Todo comenzó cuando a sangre y fuego las tropas conquistadores entraron por sorpresa a las tribus picunches robando a sus mujeres, para enviarlas a los mercados de esclavos que funcionaban en Lima. Inaqueupo reclamó que se respetara el tratado de Quillen firmado por europeos y aborígenes en 1647 donde se abolían los actos crueles y el abuso contra las mujeres y niños.
En vano el sucesor del cacique Butapichon devolvió los botines de Guerra, ofreció vetas de oro para saciar la ambición, al regalarle tierras  y  por fin firmar la paz y dejar para siempre las armas a cambio de que se le devolvieran a sus seres queridos. Pero ni Baiden, ni Saravia quisieron acceder a sus ruegos. Hasta que cansado de tanto rogar y humillarse, montó en cólera y juró por sus antepasados vengar la acción infame y cobarde cometida por esos jefes militares españoles al quitarle su familia para venderla como esclava. Esto indudablemente los conduciría de nuevo a la guerra.
Inaqueupo que fue vice toqui de Butapichon sabia el arte de la guerra como el mejo toqui, pero prefirió obstar por la guerrilla y con esta estrategia mantenía al europeo en un atolladero, pues no sabían donde atacaría el cacique para cobrar su insaciable venganza, que le carcomía su alma. En cada zarpazo que daba robaba las mujeres que convertía en concubinas de sus hombres y daba muerte a los colonos sin piedad. Su accionar causó tal pavor en la región, que la colonia que ya daba sus frutos, fue destruida de raíz.
Sus continuas malocas lo llevaron a matar hasta ancianos y niños sin la menor piedad y luego de cojer su botín se retiraba a la cordillera donde tenia su escondite, que le permitía planear el siguiente golpe letal a sus enemigos. Mas aun cuando comenzó a actuar en forma sincronizada con los mapuches. Pusieron a los conquistadores entre la espada y la pared.