| BATALLA DE YUMBEL | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| después de la batalla de Los Perales el mestizo Alejo ordena dar una batida a toda la zona del río Itata donde las malocas le permitio reforzar totalmente su caballería y a la vez planear un nuevo golpe a una población importante que resultó ser Yumbel. , donde por los yanaconas su comandante se impuso del plan de Ñancu, decidiendo salir a enfrentarlo a campo abierto. El decidido jefe de esta plaza sargento mayor don Bartolomé Gomez Bravo no contaba que esta valentía suya estaba avalada por la superstición de los mapuches, defecto que junto al alcohol y la celebración de las victorias con grandes borrachera,( taras heredadas en su totalidad por el pueblo chileno) permitio que esta batalla le fuera completamente favorable. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Cuando los mapuches animosos y con ganas de entrar en combate ya salían de un claro del bosque sintieron cantar un pájaro de mal agüero (probablemente una lechuza) inmediatamente la propia oficialidad pidió al mestizo Alejo que suspendiera el ataque hasta el próximo día, porque esa ave les anunciaba que si la contienda estallaba en ese instante, serian derrotados. Duramente los reprendió Ñancu logrando hacerlos cambiar de opinión y actuar. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como fieras hambrientas entraron a la luchas los mapuches, dando y recibiendo golpes, allí encontró la muerte al sargento mayor Bartolomé Gomez, sembrando el desconcierto en las fuerzas españolas que emprendieron la huida, cuando la caballería indígena incendio la retaguardia peninsular, mientra la corneta tocaba a degüello total, lo que hizo pensar a los españoles que lo único que les quedaba, era encomendar sus almas al cielo y morir cristianamente. La arremetida de los conas fue terrible para alzarse con otra brillante victoria para los centauros mapuches.. Cuando cosa increible, desde los matorrales, huyendo del fuego que le chamuscaba sus alas, la misma ave mal agüera cruzó el campo de batalla aullando de dolor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Todo el que se encontraba allí la vio pasar. Acto seguido lo mapuche quedaron como petrificados de terror. “La superstición les decía que no podían continuar luchando y que sin perder un instante debían volver a sus ulmenes” . Como almas que se lleva el diablo los indios dieron media vuelta y emprendieron una loca carrera rumbo al sur. Ni las suplicas, ni los insultos de Alejo los hicieron volver y solo se detuvieron al otro lado del caudaloso Biobio. Entre tanto los españoles no podían entender, como la derrota se les convirtió en victoria. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||