DESEMBARCO EN LENGA
 
El virrey Abascal después de imponer férreamente su autoridad en Quito y Perú, vio la posibilidad de someter a los patriotas de La Plata y de Chile, atacándolos simultáneamente. Para cumplir su plan ordenó a la guarnición de Alto Perú (Bolivia) que avanzara sobre Tucuman, y don Antonio Pareja con una división formada en Chiloe atacó Valdivia. 
 En marzo de 1813 se embarcó en Corral en cinco naves con la intención de apoderarse de Concepción y Talcahuano y una vez sometidas estas ciudades seguiría a Santiago.
Concepción ciudad de 15.000 habitantes de bien delineadas calles y centro de bullente comercio, tenia su defensa militar a cargo del intendente don Pedro José Benavente hombre dedicado por entero a la causa de la libertad nacional.
Lejos se ven los días en que la capital penquista vivía acosada por los fieros ataques mapuches. Hoy todo se mantenía en orden y paz, siendo la población mestiza la mas abundante, venia después la española, que era la apegada a la causa real y los indios que se integraban a la civilización e incluso, ellos por propia iniciativa se ponían nombres hispanos. teniendo especial inclinación por el apellido Riquelme, haciéndolo muy común.
Repentinamente en la caleta de Lenga, situada al norte de Talcahuano y separada de este por los cerros de Hualpén desembarcó la fuerza expedicionaria de don Antonio Pareja aprovechando la soledad del lugar que estaba cuidado por dos hombres y el joven alférez Ramón Freire, que se iniciaba en la carrera de las armas.
El 26 de marzo de 1813 al medio día llegaron los refuerzos de Talcahuano pedidos por Freire, consistente en 150 milicianos mal equipados, que nada pudieron hacer ante 3.000 enemigos. Este fue el primer encuentro por la reconquista española que siguió su marcha arrolladora rumbo a Concepción, después de la rendición de Talcahuano. Con este hecho bélico se inicio el periodo llamado Patria Vieja o Reconquista.